Ganges
“Lo que pasó, pasó. Lo cual demuestra fe en la mecánica del mundo. No es excusa para no hacer nada.”
Tenet, C. Nolan.
He soñado con tatuar tu piel de paganas figuras, una y otra vez, para después bañarnos desnudos en las aguas del Ganges azul, y despintar aquellos colores que nos hipnotizan. Nademos en la afluente oriental de este río sagrado para después hundirnos juntos. Atados nuestros pies, que la gravedad de la piedra nos haga tocar lo profundo. Llegamos al origen de la tierra ahogados para volver a nacer. El mundo existe por un tiempo y luego es destruido. Vendaval de lo mismo no igual, sobrevivimos al eterno retorno. Anhelo morir tantísimas veces para buscarte por los milenios y entre las hierbas, un día, hallarte. Estas manos no son mías, ese rostro no es el tuyo. Llueve, somos desconocidos. Insectos.


Tal vez, aunque por el Ganges pensé más bien en la India y sus múltiples dioses; pero lo que más me gustó fue el último párrafo, morir infinitas veces
Este me encantó, todos, pero este más