El olvidado
Fui criado por una amarga loba criado por una bestia, por ella educado en arte agreste entre mis hermanos, los crueles junto a mis hermanas ferales y por mi madre, la muerte. A través de la vastedad de hormigón y cemento horizontal, compartiendo un origen sangriento la gran filiación en paraíso de lodazal. Paralizado por olores de sangre entre caníbales y heces nuestro parentesco es único, historia nocturna, memoria colectiva, malditos somos, estamos. Todos nosotros sobrevivimos ellos y yo, los pasos que damos y nuestras voces aguarrientosas, enfermos inflamados de venganzas aficionados a las peleas. Soy de la estirpe maldecida fundada por el mítico Caín —primogénito del tiempo— creciendo entre ellos, sus descendientes. Asesinos, mentirosos, usurpadores, traidores, eunucos, trogloditas, caudillos venidos a menos, ladrones de pan, pecadores y bebedores de vinos avinagrados. Fuimos criados en la ciudad por un gran diablo gargantúa entre calles de ruina con un color enmohecido e ininterrumpido delito; por ese diablo, ancestro Caín. Vida de periferia de oscuro asfalto sin vida, —sin rostro contemporáneo— olvidado por la fortuna, las leyes y el estado, la academia, el arte, el sol, la mujer y el buen gusto.


👹💬