Día lluvioso
para Paulina B. G.
De tus labios brota una brisa de mar que profusamente se derrama fúrica despierta ornamental como lluvia de agosto abundante azul índigo mientras el silencio es consumido por los sonidos de los coches las fronteras caen cuando nos tocamos como el infalible poder de las palabras sortilegio de gitana para volvernos un mismo ser arcano chirriante tautológico como la estatuilla de barro que nos mira rodeados por las severas luces y así gritamos por los aires que: el amor es como el zoomorfismo es devenir en animales de hirviente sangre proclives a juegos de mordidas y rasguños oscuros fecundos emplumados un epílogo no más fríos ni urbanas tundras así que nos abrazamos sin temor al calor con la valentía de los antiguos enfrentamos el gris tedio moderno para reafirmar como una última voluntad: la gracia de ser deseados


